Para lograr un mecanizado CNC de acero al carbono eficiente y de alta calidad, es fundamental seleccionar los parámetros adecuados. Los parámetros clave incluyen la velocidad de corte, la velocidad de avance, la profundidad de corte y el tipo de herramienta.
La velocidad de corte depende del grado de acero y del material de la herramienta. Los aceros más blandos como el 1018 pueden mecanizarse a velocidades más altas (100–150 m/min con HSS, hasta 250 m/min con carburo), mientras que los aceros de mayor resistencia como el 4140 o el 20MnCr5 requieren velocidades más lentas (60–120 m/min con HSS, 150–200 m/min con carburo) para reducir el desgaste de la herramienta y mantener el acabado superficial.
La velocidad de avance afecta al acabado superficial y a la vida útil de la herramienta. Los rangos típicos para el acero al carbono son:
Herramientas de HSS: 0,05–0,3 mm/rev dependiendo de la profundidad de corte y la dureza
Herramientas de carburo: 0,1–0,5 mm/rev, permitiendo una eliminación de material más rápida
Pueden aplicarse avances mayores para las pasadas de desbaste, mientras que las pasadas de acabado utilizan avances menores para mejorar la calidad superficial.
La profundidad de corte debe equilibrar la productividad y la carga de la herramienta:
Desbaste: 2–6 mm (dependiendo de la rigidez de la máquina y del grado)
Acabado: 0,5–2 mm para precisión dimensional y superficie lisa
Los aceros más duros o las herramientas más pequeñas requieren cortes menos profundos para evitar la flexión o rotura de la herramienta.
El tipo de herramienta influye en las velocidades y avances alcanzables:
Acero rápido (HSS): Adecuado para mecanizado de bajo volumen y grados más blandos
Carburo: Preferido para aceros al carbono medios a altos y grados endurecidos
Recubrimientos (TiN, TiCN, AlTiN): Mejoran la resistencia al desgaste y el acabado superficial, especialmente para el 4140 y el 20MnCr5
Utilice refrigerante por inundación o niebla a alta presión para reducir el calor, extender la vida útil de la herramienta y mejorar el acabado superficial. Los grados más duros o tratados térmicamente se benefician más de un enfriamiento eficaz para prevenir el endurecimiento por deformación y minimizar la expansión térmica.
Ajuste la velocidad de corte y el avance según el grado de acero y el material de la herramienta.
Utilice herramientas de carburo para aceros de alta resistencia o endurecidos para mejorar la eficiencia.
Optimice la profundidad de corte según el tipo de pasada (desbaste frente a acabado) y la rigidez de la máquina.
Aplique siempre refrigerante adecuado para mantener la vida útil de la herramienta y la calidad superficial.